
Reconozco que soy una sentimental y que iba preparada para la película, pero saber de algo que puede llegarte al corazón profundamente y quedarte con algunas de las frases que se dicen en la película es algo que no esperas del género romántico.
En estos géneros te esperas un romance (o en este caso un comienzo difícil) que llega a buen puerto después de sufrir un poco.
Pero en Posdata: Te quiero, ese tiempo intermedio entre el principio y el final está plagado de pequeñas cositas que llegan a tu corazón y te hacen replantearte el amor de otra manera, sin tener en cuenta cosas materiales y sí las que de verdad se recuerdan.
Para quien no haya oído hablar de la película le diré que nos habla de una mujer que pierde repentinamente a su media naranja. Está tan sumida en una depresión que no es capaz de levantar cabeza. Así, el día de su cumpleaños, sus amigas le preparan una fiesta y recibe un regalo misterioso: una cinta de su novio felicitándola.
En ella le cuenta que sabía que eso iba a pasar (su depresión) y que, para ayudarla, había escondido ciertas partes importantes de él mismo por varios lugares que tendría que ir visitando.
De este modo, aferrándose a lo poco que le queda de él en la tierra, se embarca en una aventura que no es tanto para encontrar a su novio, sino más bien para dejar marchar esa parte de su vida de la forma menos dolorosa posible.