Caminemos en contra del cambio climático

El cambio climático constituye un fenómeno que afecta al planeta entero y de forma negativa. Uno de los enemigos más poderosos el la conocida «contaminación atmosférica», la misma que producto de los desechos humanos (entre otros) hace que día a día la salud de la humanidad se deteriore, es la combustión.

Millones de personas utilizan automóviles en todo el mundo. Pues bien, para que todos aquellos vehículos que el hombre utiliza día a día funcionen es necesario crear una gran demanda de energía, la misma que se satisface quemando combustibles fósiles, sobre todo carbón. Y entre las consecuencias negativas que esto provoca debemos recordar que es la misma «respiración» del automóvil la que contamina el aire, invade nuestros pulmones y acumula cantidades impresionantes de smog en la ciudades, afectando directamente el ecosistema y por ende: el clima.

Existen miles de tipos de contaminaciones que luego resultan altamente negativas para el clima. El cambio climático es producto de muchos factores, pero es muy importante resaltar la problemática que traen aparejados el uso de los automóviles en todo el mundo y los desechos que éstos despiden. No es que pretendamos que desaparezcan de la faz de la tierra, pero si creemos que se pueden tomar buenas medidas para que la contaminación se reduzca y porqué no…termine.

Un ejemplo escalofriante de los alcances de este tipo de contaminación nos remite a la Londres de 1952, en la que tres mil personas murieron de enfermedades respiratorias por causa de un «smog» letal que cubrió la ciudad.

La idea de ayudar a frenar el cambio climático nos parece excelente a la mayoría de las personas, pero es evidente que luego de leer este artículo muchos nos subiremos a algún autobús o coche y no tomaremos conciencia de cuanto daño estamos haciendo al medio ambiente. Quizas con suerte en el futuro encontremos una nueva forma de movernos sin dañar el medio ambiente.

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